Crash


Casi pudo oír el estruendo que hacían los pedazos de su vida al saltar por los aires. No lo esperaba, como no se esperan las grandes catástrofes, pero de repente se convirtió en la protagonista de su propio desastre y ya no hubo marcha atrás. 

Más tarde sería incapaz de recordar por qué entró en la habitación, qué fue a buscar, pero sí que la luz le había parecido tan hiriente como el propio descubrimiento. Sorprendió a su hija y a su marido sosteniendo un duelo mudo de miradas; acusadora la de ella, retadora la de él. Sobre la mesa y entre los dos un móvil que de repente parecía muy importante, enorme, estridente en todos los secretos que no había gritado a los cuatro vientos hasta ese momento. 

Ya hacía tiempo que las cosas no iban bien en el matrimonio, pero mientras las apariencias se mantuvieran intactas y Sara tuviera el refugio de sus hijas, podía pasar de puntillas por la realidad como si no fuera la suya. Después de treinta y seis años de matrimonio tampoco puede aspirarse a mucho más, ¿o sí?  

No queda pasión, ni siquiera complicidad, pero la casa es muy bonita y guardan varios coches en el garaje; apenas si tienen nada en común, pero nunca falta dinero para un capricho. 

Para ella estaba claro, ahora era el turno de sus hijas y, sin darse cuenta, ya hacía años que vivía solo a través de sus logros, aprendizajes y aventuras juveniles. Todo por ellas, cualquier cosa para ellas. No se daba cuenta de que no quedaba nada para él y de que le estaba empujando a una búsqueda de consecuencias imprevisibles, porque Daniel no era así, él aún pensaba que la vida tenía mucho por ofrecerle. 

Ninguno de los dos quiere hablar, padre e hija temblando como estatuas de carne y hueso vueltas a la vida; ninguno quiere explicarle a Sara lo que pasa y rasgar en jirones su inocencia autoimpuesta. Saben que quedará herida de muerte. El silencio se acumula en el ambiente como un gas letal, el llanto arde en los ojos de la madre incluso antes de brotar incontenible. 
 
“Díselo tú, cuéntale lo que he descubierto, lo que has estado haciendo todo este tiempo”. Escupe las palabras con cierto desprecio mientras mira iracunda a su padre. Después sale de la habitación sin cerrar la puerta, ¿para qué si ya no queda nada que esconder?

Daniel y Sara no discutían, entre otras cosas porque no sabían hablar. ¿Cómo explicarle ahora a su esposa tantas cosas calladas a lo largo de esos años? Se sentía nadie, excluido en un mundo de mujeres que se entienden demasiado bien, proveedor de dinero únicamente y padre para las obligaciones. Pero no es eso lo que le dice, se siente acorralado, descubierto de improviso. Todo se ha precipitado sin esperarlo. Solo le dice que hay otra persona, y mira el móvil sin querer, porque ahí está la historia completa de su infidelidad y también de su recién recuperada ilusión. 

Sara no puede encajarlo, no sabe cómo sobreponerse al engaño. Llora, grita de impotencia, no soporta seguir en la misma habitación que él. Sin embargo no puede evitar pedir explicaciones, querer saber más.

Lo descubre de forma inesperada, casi por azar. Mientras ve cierto tipo de películas empieza a fijarse más en ellos que en ellas; sus fantasías cambian de protagonista y ya no tienen medias con liguero y exuberantes escotes, sino barba poblada y brazos poderosos. Se hace muchas preguntas, se replantea cosas que había dado por ciertas, pero no le queda otra que rendirse a la evidencia.

Daniel empieza a hablar al fin y ya no puede parar; le da a Sara todos los detalles que después le quemarán en la conciencia. Demasiados detalles. Su discurso es un dique que ha roto todas las compuertas, una auténtica liberación que le compensa por los años de doble vida, casi cinco, por los encuentros a escondidas con desconocidos, por el miedo a lo que ahora ve frente al espejo cuando se mira. De repente se siente seguro de que ha llegado el momento, de que puede y quiere romper con una existencia que hace mucho aborrece. Además, ya se lo ha dicho, ahora hay alguien importante, alguien que es el único hace meses.

La maleta está llena de ilusión, aunque también de dudas. No tiene ni idea de lo que le espera, pero ahora podrá dejar de mentir a todos, de mentirse a sí mismo; ahora podrá querer a Jorge como se merece, ofreciéndole algo más que las migajas sobrantes de su tiempo como padre de familia de escaparate. Se va, no atiende a súplicas desesperadas, no mira atrás y, a pesar de todo, una leve sonrisa curva sus labios. 

Ha pasado tiempo, casi dos años. Sara no le ha perdonado y no quiere volver a verle, pero anima a sus hijas a tener una buena relación con él. Las hijas tampoco le han perdonado, pero solo tienen un padre. Siempre se citan en terreno neutral para tomar algo y charlar, para mantener el contacto, y Daniel sabe que no debe mencionar a Jorge bajo ningún concepto. Así es más fácil para todos. 

Sara entiende al fin que es más que una madre, que sigue siendo una persona y una mujer independiente de sus hijas. Intenta construirse una vida nueva que protagonizar a los cincuenta y cinco. Es muy difícil, sobre todo porque le cuesta deshacerse del rencor y del dolor, pero sabe que lo va a conseguir…

Julia C. Cambil




Comentarios

  1. Qué bien sabes trasmitir. Entiendo a Sara, su dolor, su sorpresa, hasta sus excusas. Pero también entiendo a Daniel: sus sentimientos de incomprensión, la lucha consigo mismo. A veces, para que la vida siga, hace falta en medio un "crash".
    Un besito.

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    1. Muchas gracias, Noelia, me alegro de que así te lo parezca. Es cierto eso que dices, muchas veces, aunque duela y se te quede la vida "patas arriba", hace falta un crash a modo de punto y aparte. Qué complicado es a veces todo...

      ¡Besitos y gracias por venir!

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  2. Pobres. No sé quién me da más pena. Vivir en una mentira, mantenerla, sustentarla, debe ser agotador. Creo que el padre es el que más tensión ha cargado porque, aparte de todo lo que ambos han compartido (esa simulación de familia perfecta) ha tenido que mentir, ocultar y traicionar. Muy dura toda la situación y me encanta como la has narrado.
    Un beso enorme, Julia

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    1. Estoy contigo, Chari, en esta historia todos son víctimas de la propia vida, de las decisiones tomadas a lo largo del camino, de las circunstancias que nadie puede controlar. No hay culpables, tampoco ganadores. Es sencillamente un episodio de los que a veces no queda más remedio que superar.
      Me alegro de saber que, a pesar de ser una historia triste, te ha gustado. ¡Muchas gracias, Chari!
      Besitos de miércoles.

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  3. "Casi pudo oír el estruendo que hacían los pedazos de su vida al saltar por los aires". Felicidades Julia, solo en este comienzo hay más literatura que en algunos libros de 500 páginas. La historia que hay detrás de este relato nos habla de engaño, pero también de libertad, es decir de libre elección en la vida. En cualquier caso, esto no mitiga el dolor de la persona engañada.
    Un gusto leerte, abrazos!

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    1. Ainssss muchas gracias, Miguel. ¿Tú sabes lo contenta que me voy después de leer tu comentario? :))
      Yo tengo la sensación de que hay decisiones y cambios en la vida que no pueden afrontarse sin herir a los demás, incluso a uno mismo. Pero no por eso dejan de ser necesarios. Después llega el premio, esa libertad que mencionas y que hace que todo merezca la pena. Para la parte engañada, quizás el consuelo esté en dejar de vivir también en una mentira.
      El gusto es mío por tenerte de lector :))
      ¡Un abrazo grande y feliz día!

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  4. Puedo entender a Sara con el inesperado descubrimiento, y admirar su comportamiento de seguir adelante pese a no poder perdonar al marido y siga vivo en ella el rencor, solo el tiempo puede darle la vuelta a ese sentimiento mientras rehace su vida.

    Por otro lado se ve que para ella solo contaba sus hijas y él al final, abandonado de amor quizás, buscó lo que en casa no hallaba. Si fue otro hombre quien le conquistó el corazón, pues vale. Todo es mejor que vivir en la mentira y ser desdicha y desdichado en casa que parece ajena. El amor no tiene rostro, solo sentimientos.

    Qué bien contada la historia, Julia, y más por el hecho de haberla redactado como un calco de muchas realidades que por suerte o desgracia están a la orden del día.
    Sabes muy bien meterte en cada papel de los protagonistas, da igual la que cuentes por real o imaginaria.

    Una vez más, te felicito, amiga.
    ¡Te dejo aquí un montón de besos!

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    1. Qué frase tan preciosa y tan cierta, Mila: "El amor no tiene rostro, solo sentimientos". Me parece de una belleza, de una tolerancia, de una sabiduría de vida increíble. ¿Pero qué puedo esperar viniendo de ti? :))

      En esta historia todos han cometido sus errores, todos tienen su parte de culpa, todos sufren y todos necesitarán su tiempo para volver a comenzar sin lastres que les impidan ser felices. Así es la vida, la mayoría de las veces no elegimos, nos tenemos que conformar con salir bien parados de las cosas que nos manda.

      Me alegro muchísmo de que te haya gustado y te haya resultado creíble. Como dices historias como ésta hay muchas. ¡Un millón de gracias por venir, preciosa!

      Besitos a montones de miércoles.

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  5. No eran felices. El único fin de estar con alguien debería ser precisamente ese, ser feliz.

    Un abrazo Julia.

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    1. Ser feliz y hacer feliz al otro si realmente le quieres. El problema es que a veces las ilusiones nuevas llegan cuando todo lo demás está desgastado y caduco. Llueve sobre mojado...

      Un abrazo también para ti, David. ¡Gracias por venir!

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  6. Una muy dura situación, más común de lo que pensamos, y estremecedora. Me he sentido mal leyéndola porque me pongo en la piel de todos y debe ser horrible. Muchas veces, más de las deseables, nos dejamos llevar por la vida olvidándonos de hablar, de tocarnos, de besarnos porque no se trata sólo de convivir en la misma casa. Y así es cómo se va enfriando una relación. Así es como va pasando la vida.
    Me ha gustado mucho el sentimiento del relato de hoy.
    Muchos besos

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    1. Qué bonito y qué cierto eso que dices, Macarena: "no se trata solamente de vivir en la misma casa". Claro que no, eso es lo que hacen los compañeros de piso y las parejas que se van a pique. Las relaciones deben ser mucho más y hay que currárselo. A veces es que solo se ven los fallos que se han cometido cuando ya es tarde, cuando las cosas no tienen arreglo. Si al menos podemos aprender para próximas ocasiones, no estará todo perdido...

      Me alegro mucho de que te haya gustado, a pesar de haberlo pasado un poquito mal. ¡Muchas gracias, guapa!

      Besitos de miércoles.

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  7. Me encantas
    Tu manera especial de manejar las letras
    nos lleva a disfrutarte cuando las escribes
    Abrazos desde el mar de Miami

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    1. Muchas gracias, Recomenzar, para mi tus palabras son un honor y un incentivo para seguir escribiendo. Hacer disfrutar al lector ya es un premio :))
      Un abrazo grande también para ti.

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  8. Julia, que relato tan dramatico y sufrido nos narras, ademas de la trama tan cotidiana, el suspenso que le pones, al menos a mi, me hizo pensar de entrada en una relacion incestuosa, o sea, que al seguir leyendo y aclarar el mal entendido, no lo encontre tan tragico.

    Sabes aqui ocurrio una historia parecida, un medico de renombre al casarse todos sus hijos ya profesionales, los reunio y les dijo asi: Ustedes ya se han realizado todos, y yo aun no, soy homosexual y he decidido aceptarlo y vivirlo.

    Asi como te lo cuento, despues puso un restaurante que se hizo muy famoso tambien. La vida me parece a mi que da para todo, siempre y cuando tengamos bien claro lo que queremos vivir en cada una de sus etapas.

    Somos tan cambiantes, y vamos descubriendo tantas cosas a lo largo de nuestra existencia, que lo mas importante de ella es vivirla en libertad y con honestidad y sobre todo sin cargar con una maleta llena de ansias reprimidas, o de rencor y odio a cuestas, pues el peso de la carga nos hace mas daño que cualquier otra realidad palpable.

    Como de costumbre, soltura, crealividad y muy bueno tu juego de palabras.

    Dulces sueños querida.

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    1. Menuda historia la que compartes conmigo, Harolina. Y el caso es que no puedo dejar de aplaudir la forma de actuar del médico: pensando bien las cosas, teniéndolas claras como tú dices, esperando el mejor momento para comenzar a vivir su nueva etapa. Supongo que su pareja sufrió, pero creo que no había una forma mejor de enfrentar la cuestión.

      Creo que es bonito que evolucionemos, que cambiemos de pensamiento o necesidades, que tengamos etapas en la vida. Incluso aunque nos traiga calentamientos de cabeza y problemas, creo que es necesario. Solo hay que buscar esa honestidad que tú destacas a toda costa. No se nos puede pedir más.

      Como siempre un comentario enriquecedor y muy generoso para conmigo, querida Harolina. No me canso de decir que es un lujo tenerte de lectora. ¡Un millón de gracias!

      Besos y abrazos de miércoles.

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  9. Que gran relato, Julia!! Entiendo que ella pueda sentir rencor al sentirse engañada, pero si lo piensa bien, ¿ tampoco era feliz salvo en los momentos en los que se sentía materialmente segura y estable, no? Lo que quiero decir es que analizando el relato, a la larga es un bien para todos. Ella podrá rehacer su vida con alguien que la quiera de verdad, y él podrá ser feliz, tampoco es justo sacrificarse de esa manera. Debe de ser muy difícil ese tipo de represión. Pero entiendo la impotencia de ella. Me ha encantado , está lleno de sentimientos!! Un besazo!!! :*

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    1. Es tal y como dices, María, una calle con varias direcciones a tomar y solo en algunas se llega a alguna parte. Aquí no hay culpables ni inocentes; no hay malos ni buenos; no hay víctimas ni ganadores. Es simplemente la vida con una de sus sorpresas que no te queda otra que digerir, y aunque creas que es una auténtica catástrofe, al final es lo mejor para todos.

      Me alegro mucho de que resaltes el matiz de los sentimientos; es sobre todo lo que yo pretendía destacar de la historia, ese nudo de emociones que nos atrapa en los momentos muy importantes de la vida. ¡Feliz de que te haya gustado!

      Un súper beso de miércoles para ti :))

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  10. La culpa escapa de la mente de Daniel en tu historia, es sustituida por la certeza de hacer lo correcto. Un texto que te invita a empatizar con cada personaje pensando... "yo como me sentiría."
    Abrazo!

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    1. Yo espero que nunca tengamos que vernos en una situación tan dura, Miguel Ángel, pero efectivamente cuando algo nos impresiona pensamos en cómo nos lo habríamos tomado nosotros, en lo que habríamos hecho llegado el caso. Una cosa está clara, no se puede vivir en permanente estado de culpa y rodeado de mentiras...

      Muchas gracias por venir. ¡Un abrazo grande también para ti!

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  11. Si ninguno es feliz, la mejor idea es romper las ataduras que mantienen por las apariencias. Nunca es tarde para emprender nuevos proyectos, ni siquiera a los 55 años. Buen relato, Julia. Un gran beso.

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    1. Muy cierto, Ángeles, no hay edad mala para comenzar de nuevo. Además, la vida a veces no nos deja opción y solo nos queda ser valientes y mirar hacia adelante. Con un poco de suerte la perspectiva nos mostrará después que en realidad somos afortunados por lo que nos ha pasado :)

      Gracias por venir y comentar, guapa. ¡Un beso enorme!

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  12. Tal y como planteas la trama y su resolución, es fácil verse reflejado en alguno de los personajes. La ira, la tristeza, la decepción... una combinación de sensaciones que planean en nuestras vidas en algún momento. Me gusta tu estilo, sigue así.
    Un afectuoso saludo y que tengas buena tarde.

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    1. Escribir sobre sentimientos tiene eso, que es un tema del que todos entendemos y con el que es fácil que podamos identificarnos. En este relato los hay y en cantidad, desde diferentes perspectivas, así que comprendo bien lo que dices.
      Te agradezco un montón palabras que animan tanto a seguir, ¡me siento muy honrada!
      Un beso enorme también para tí, Ana María. Es un placer tenerte por aquí :))

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  13. Dolor, miedo, rabia, incomprensión, amor, ilusión, mentiras... Emociones y sentimientos que en cada línea se escapan de tu relato. Muy bien contado, Julia. Sin juicios y desde los dos lados. Me ha encantado.

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    1. Muchas gracias, Marta, me alegro mucho de que te haya gustado. Realmente no me ha costado no emitir juicios porque estoy convencida de que en esta historia nadie es culpable de nada, nadie tiene es responsable salvo la vida, que a veces no nos reparte las cartas que nos gustaría para que todo fuera más sencillo.

      ¡Un beso!

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  14. Dura historia Julia y muy real, con ese vivir como si todo fuera bien cuando no queda nada.
    Ese móvil y esa hija hacen de detonante, como bien dices con tus letras ese estruendo cuando su vida se rompe en pedazos, cuando les hace enfrentarse a una situación que no querían hablar, no les gustaba su vida pero tampoco se atrevían a cambiarla y qué duro ese desgaste, ese no quedar nada. Cuánta decepción y tristeza y qué bien se refleja en el relato.
    Besos

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    1. Me alegro mucho de haber sido capaz de transmitir todo eso que expresas, Conxita, tal y como pretendía. Cada casa es un mundo, como suele decirse, y muchas veces nadie sería capaz de imaginar qué hay tras la fachada de una familia en apariencia feliz. A veces solo hace falta eso, un detonante lo bastante importante como para que todo salte por los aires en mil pedazos. Puede parecer una tragedia, pero quizás sea lo mejor...

      Muchas gracias por tu amable comentario :))

      ¡Un beso!

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  15. Un excelente relato, Julia. El narrador no toma partido, muestra el punto límite, dramático, pero también liberador. La puerta, la ventana, todo emerge para poner fin e inicio al resto de sus vidas. Has sabido reflejar emociones y has conseguido que el lector empatice con todos, con la rabia de la hija, con ese hombre que no se siente ni padre, ni marido, solo una máquina de generar dinero para la casa; la esposa que intenta hacer equilibrios para que conservar lo que ya no puede ser... Genial, Julia. Y genial portadilla, me encanta cómo estás cuidando ese detalle. Al ver tu entrada en las redes te aseguro que destaca y mucho. Un abrazo!!

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    1. Ya sabes, querido David, que todo el mérito de mis nuevas entradadillas, es tuyo. Uso dos de los programas que nos recomendaste, de momento, y es otro mundo con respecto a lo que yo hacía antes. Es inevitable, ahora me acuerdo siempre de tí cuando los uso y procuro no quedar muy mal jajajaja.

      Respecto al relato, me alegro infinito de que te haya gustado. Basta mirar a nuestro alrededor y oír a nuestros amigos y conocidos para saber que realmente existen historias así. Una no puede evitar pensar qué haría, qué sentiría, si sería capaz de romper con todo, si aguantaría cualquier cosa por los hijos, por las apariencias, si podría llevar una doble vida para siempre o si renunciaría a la propia felicidad. Son esos sentimientos los que pretendia suscitar, esas dudas, y si lo he conseguido, por mí feliz :))

      Un abrazo enorme y muchas gracias por tu generoso comentario.

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  16. Me ha encantado, Julia. Ya desde las primeras líneas ten sumerges por entero en el relato. El comienzo me ha parecido sublime. Unas vidas sostenidas a base de mentiras, y que a veces por miedo o por comodidad, las dejamos escondidas hasta que un día explotan. Creo que uno de los logros del relato es que nadie es "el malo" en realidad, son víctimas de una realidad amarga y autoimpuesta de alguna manera.
    Un placer leerte, guapa.
    Un besazo y feliz día.

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    1. Qué contenta me pone tu comentario, Ziortza, ¡muchas gracias! Yo también pienso como tú, que no hay culpables ni malos, solo personas que tratan de vivir su vida y ser tan felices como pueden con las cartas que la vida les ha repartido. Seguro que ninguno de ellos deseaba que las cosas hubieran terminado así... Pero muchas veces no se puede elegir.

      El placer es mío por tenerte de lectora :))

      ¡Besitos y buen viernes para ti, linda!

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  17. Debe ser muy duro descubrir que tu pareja ya no es como creías, igual de duro que comprender que ha dejado de quererte, sin importar quién es "la otra" o, como en este caso, "el otro". El caso es que cuando se rompe una unión y no hay forma de volver a unir los pedazos rotos, es mejor aceptar lo inaceptable. Según veo, aquí no hay la típica infidelidad. Debía ser también muy duro para él confesar su secreto y nada fácil mantener esa doble vida. Quizá lo que hace de esa situación más dolorosa, si cabe, es la ocultación y que todo se haya descubierto por azar.
    Aunque pueda parecer algo frívolo, muchas veces me he planteado qué debe resultar más doloroso, que tu marido (en este caso) te deje por otra o por otro. Si es por otra mujer debe doler pensar que ha buscado y encontrado en otra lo que ya no encontraba en ti, pero si es por otro, cabe la (relativa) resignación de que, aunque lo hubieras deseado, no habrías podido competir con su nueva pareja.
    Excelente, atrevido y duro relato que hace reflexionar sobre las relaciones de pareja, algo que, por mucho que se quiera proteger, nunca está exento de sobresaltos e incluso sorpresas como esta. Un abrazo.

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    1. No creo que sea una cuestión frívola, Josep, de hecho ese mismo razonamiento se lo he oído a mi marido teorizando sobre si yo me enamorara de otra mujer (sí, nosotros hablamos sobre cosas muy raritas a veces jajajaja). Según él sentiría menos celos y lo llevaría mejor por creer que no había competencia posible. Creo que es un razonamiento muy válido.

      El desgaste de las parejas por la convivencia prolongada a veces deriva en una tranquila rutina más cargada de cariño que de pasión, pero que también tiene sus compensaciones, a mi modo de ver, y que proporciona una existencia plácida. El problema viene cuando uno de los dos se acomoda a no esperar mucho y el otro, sea él o ella, siente que aún tiene mucho por vivir y experimentar. Entonces viene una ruptura que no suele acabar bien y que es muy dolorosa. Y dices bien, si no hay solución posible la aceptación, que es el primer paso para superarlo, cuanto antes, mejor.

      Me alegro mucho de que te haya gustado, gracias por tus generosas palabras.

      ¡Un abrazo y buen finde, compañero! :))

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  18. Cuando hay una tercera persona en una relación siempre acaba todo con un crack, pero si esa tercera persona es del mismo sexo que el 'infiel' entonces la ruptura es mucho más estrepitosa. Supongo que un psicólogo sabría explicar por qué, yo desde luego no.
    Has mostrado muy bien ese modelo de familia acomodada, no solo por el nivel económico, sino lo cómodo que es no buscar alternativas que puedan desestabilizar un equilibrio ficticio que no convence a nadie.
    Intercalar los pensamientos de Daniel y Sara en la narración le da un punto extra de calidad y rompe con lo clásico. Genial.
    Un besote, guapa.

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    1. Yo tampoco podría explicarlo, pero siento que es así, una especie de traición magnificada. Además supongo que a los interesados les da por pensar si siempre han sido un mero adorno de la pareja, puesto que el otro se sentía atraído por el sexo contrario. Es como si hubieran vivido un engaño desde el primer día, y a lo mejor no ha sido así, sino que todo es una evolución inevitable...

      La inercia es muy cómoda, te ahorra pensar, analizar, sacar conclusiones y hacer cambios. Yo creo que por eso tantas parejas que ni se quieren ni se desean optan por la infidelidad en lugar de por la ruptura y la búsqueda de la felicidad.

      Me alegro mucho de que te haya gustado y te agradezco un montón el comentario. No hace falta que yo te lo diga: cuando creas que hay algo que se puede mejorar o que directamente esté mal, por favor no dudes en decírmelo :))

      Un besote grande, Paloma, ¡que tengas buen finde!

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  19. Tengo trabajito pa ti, companera [sorry, no tengo acentos en 3este teclado, es americano]

    Cómo explicarle ahora a su esposa tantas cosas que se ha callado estos años?

    No esta bien estructurada la oracion interrogativa. Vamos a buscarle un acomodo porque el relato lo merece. Aveces uno se despita y no alcanza a ver entre la marabunta de palabras que no ha dicho o estructurado bien y para eso estamos los companeros, para ayudar. Es muy buen relato tanto en el enfoque que se le da a la sexualidad del personaje masculino, el padre de familia, como en la ejecucion, agilidad hay pa rato en esa voz, Julia, brevedad tambien. La brevedad se agradece en estos casos y el melodramatizar tambien. Chapeu. Ya te he dicho que me gusta mucho tu manera de decir las cosas.

    Es un tema delicado. Quien ha estado en mi casa por estos dias sabra porque digo delicado, yo creo que el hombre no esta preparado para asumir que la sexualidad es diferente del genero y que es completamente diferente a la universalizacion que conlleva la evolucion de nuestra especie. Yo lo veo mas [el sexo] como una cuestion cultural, como una herencia que nos han dejado a lo largo de esta evolucion cultural de la que hablo, ojo, que yo diga esto no quiere decir que todo el mundo tenga que ir a acostarse con los de su genero. no, pero si destacar que algunos les ha pasado el ver en edades adultas que el opuesto provocaba un instinto sexual de atraccion nunca antes experimentado. pues si esto ocurre yo digo adelante. todos tenemos de los dos generos. Lo usamos en dependencia de la situacion, para algunas cosas usamos el femenino y para otras situaciones el ,masculino, bueno, aqui hablo de la vida practica y no del lado sexual. Es indiscutible que hombre y mujer tienen que cohabitar para perpetrar la especie, pero aparte de eso algunos individuos no solo perpetramos sino que tambien estamos en el otro lado de la acera y no por eso somos unos raritos.


    Que lujo de relato, Julia.

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    1. Y el 'no' melodramatizar tambien. Eso queria decir, compi. a veces uno no se da cuenta de que se ha comido un 'no' con tanto despiste.

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    2. Holitas, John, ¡qué gusto verte aquí de nuevo! :)

      Le doy vueltas a la frase y no se me ocurre cómo estructurarla mejor. El caso es que como la he escrito yo y suelo darle mil vueltas a las cosas antes de publicarlas, ya no soy capaz de pensarla de otra manera. Si tú fueras tan amable de decirme cómo la cambiarías para que yo pudiera ver la diferencia, te lo agradecería infinito (bueno, ya te agradezco infinito que me hayas hecho la observación). Supongo que es un problema con los tiempos verbales, pero no acierto a ponerlos de otro modo.

      Respecto al contenido del relato, estoy de acuerdo contigo.Nadie es raro, como mucho es diferente, y tengo que darte la razón en que a veces, por mero condicionamiento social, una persona no se plantea siquiera que puedan atraerle los de su mismo sexo hasta una edad más que avanzada. De hecho tengo una amiga que experimentó ese "despertar" pasados los cincuenta. Está casada, tiene hijos y es perfectamente feliz, pero también tiene encuentros sexuales con chicas. El marido lo sabe y lo acepta porque es algo que tienen ambos muy asimilado. Ella dice que nunca se iría a vivir con otra mujer, pero no puede evitar que también le atraigan.

      Es cierto que todos tenemos un lado masculino y uno femenino en las cualidades que tradicionalmente se atribuyen a los sexos, ¿por qué debería ser diferente en la cuestión del sexo? Y no se trata, como dices, de que todos seamos bisexuales, sino de que si alguien siente el impulso, no lo niegue como si fuera un terrible "fallo de fabricación". Creo que este asunto, cada vez más y por fortuna, se va normalizando, pero hay que tener la mente abierta y eso, a algunas personas, les da un poco de miedo.

      Como siempre es un lujo recibir tu visita, John, tengas o no acentos en el teclado y te comas los "no" que te comas. Estoy feliz de que el relato te haya gustado porque me importa tu opinión. ¡Un millón de gracias! :))

      Un abrazo enorme.

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    3. Sí. Algo raro pasó con la conjugación del tiempo de la frase. Se me ocurre algo tan sencillo como esto:

      1). ¿Cómo explicarle, ahora, a su esposa tantas cosas calladas a lo largo de esos años?

      "Esos años", que abarca todo un periodo pasado porque desde el presente ya esta hablando y analizando el personaje y hecho que ocurrió en ese pack de años pasados. Creo que es mejor servirnos de esos años en lugar de enfocarlo en estos.

      2). ¿Cómo explicarle, ahora, a su esposa todo lo que él callo en esos años?

      Si algún compañero tiene una sugerencia mejor, aquí hay también muchos narradores comentando, puede ponerla en una botella y lanzarla en este mar que es el.blog de Julia, que acá la recogemos. Aunque me parece que cualquiera de las dos opciones que doy es totalmente válida.

      Estoy super feliz porque hoy tengo acentos.

      Un abrazo.

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    4. Hola de nuevo, John :)

      Comprendo el matiz que me haces notar al cambiar "estos años" por "esos años" y tienes razón, lo adecuado es poner "esos".
      Respecto a los tiempos verbales es muy sutil la diferencia entre las fórmulas, tanta que cuando las he leído varias veces para comparar ya no era capaz de distinguirlas entre sí. Ambas me gustan, pero como tengo que elegir una, me quedo con la primera. Con tu permiso la cambio en el texto :))

      Enhorabuena por esos acentos, todo un lujo, ji,, ji.

      ¡Un abrazo también para ti y millón de gracias!

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  20. Hola Julia!,... a estas alturas está todo dicho,... creo que casi todas las aristas posibles han sido comentadas y creo estar de acuerdo con la mayoría de ellas. Sin embargo a mi me gustaría resaltar esas otras "roturas de vídrios" acompañadas no solo de heridas sentimentales,... me refiero a esos desenlaces violentos a los que cada día desgraciadamente estamos más acostumbrados. Esos finales de historias que se llevan por delante no solo los sentimientos, sino también las vida. En tu relato la catarsis fue terrible,... pero en el fondo cada uno encontró us espacio y se acomodó lo mejor que pudo.
    Como siempre fantástico!

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    1. Totalmente de acuerdo contigo, Norte, y no hay más que ver las noticias estos días para comprobar que no hay discusión posible: hay rupturas, sean cuales sean los motivos, que acaban en tragedia. Me horroriza pensar que haya formas tan enfermizas de "querer" a otra persona...
      En mi relato, ciertamente, no hubo "cristales rotos" más allá de lo emocional :)

      Muchas gracias, me alegro de que te haya gustado.

      ¡Un abrazo y feliz comienzo de semana!

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  21. Más bien puede ser una historia real, y es que cuando el amor se rompe, lo mejor no es mantener el engaño, sino hablar abiertamente y poner las cosas claras en su sitio, y que cada uno tome el camino libre para abrir puertas a otros mundos, porque no se acaba la vida con la ruptura, aunque duele mucho, pero hay que seguir caminando.

    Me encanta cómo has transmitido esta historia, un placer leerte.

    Besos enormes y feliz tarde.

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    1. Qué pena que no todo el mundo lo vea como tú, María. Si habláramos más en pareja, si fuéramos siempre sinceros respecto a nuestros sentimientos con los demás y con nosotros mismos, seguramente seríamos más felices, las relaciones serían más sanas y tendríamos menos problemas. Es cierto que las rupturas duelen mucho, pero siempre sale el sol después y hay un nuevo comienzo.

      Me alegro muchísimo de que te haya gustado. ¡Muchas gracias por tus palabras, guapa!

      Un besito enoooorme y feliz comienzo de semana para ti.

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