Un sueño a medida


Deberías ver las rozaduras de mis talones; bueno, y lo demás, ¡tengo los pies destrozados! Entiéndeme, no es que sea una desagradecida, pero digo yo que si se tiene varita mágica y una se pone a conceder deseos, hay que hacerlo bien, ¿o no?”

Esther habla en sueños y se ha despertado con el sonido de su propia voz a pesar de la sordera. Sonríe. Le contaba al gato de Cheshire que hubiera preferido unos buenos zapatos de ortopedia a unos de cristal. A su edad no es que falten ilusiones o ganas de bailar, es que sobran dolores y achaques.

Julia C. Cambil


Comentarios

  1. ¡Muy bueno, Julia! Es de esos textos que te gusta releer para descubrir todos sus matices. ¡Y eso que es corto!
    Un besito.

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  2. Ja, ja, ja, Esther y un nuevo formato de La Cenicienta en sueños y muy comodona ella. Por cierto, el día que inventen los zapatos de tacón que duren en los pies de las invitadas a una boda y lleguen a casa sin quitárselos, habrá que celebrar el día mundial del buen zapatero. Un abrazo Julia y gracias por volar con tu imaginación con tan poquitas palabras.

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  3. Y es que Esther es una mujer sabia,...
    Estupendo micro lleno de matices Julia!

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  4. Ay Julia, pues algo parecido me pasa a mí, que no admitiría unos zapatos de cristal ya por nada del mundo. Siempre me han gustado los tacones, y además muy altos, pero de un tiempo a esta parte no sabes lo contenta que estoy con la moda de las deportivas y, de seguro, no volveré a subirme a un andamio jamás.
    Besitos

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  5. Un buen micro, Julia. Breve pero lleno de matices. Si fuera una Cenicienta moderna no podría con los tacones. Un abrazo grande.

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  7. Julia, lo que si me encantaría es ver las rozaduras de tu cerebro, porque si de las de unos talones surgió este micro tan bien logrado, por cierto estoy como Esther, comodidad supera a elegancia.

    Supongo que las rozaduras se deben al uso o ejercicio continuo, y tu si que sabes usar la cabeza para hacer de una frase una historia con mucho sentido y mostrarla de tal manera que parece tarea fácil, pero sabemos que para nada lo es.

    Bravo por ese sueño que estoy segura que esta a la medida de muchas, ja, ja.

    Besos amiga

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  8. Hay mucho que descifrar en este micro. Yo me quedo con el deseo frustrado de una Esther que anhela ver hecha realidad una ilusión que ni en sueños le es concedida. Una Alicia y una Cenicienta soñando con algo imposible. Esa es mi interpretación. Muy bueno, Julia.

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  9. Yo siempre que leía o me contaban el cuento de la Cenicienta, pensaba como Esther, qué duros deben de ser unos zapatos de cristal y qué incómodos.
    Y es que la magia de los cuentos debería ser un poco más práctica.
    Buena vuelta de tuerca.
    Un beso

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  10. Me pasa como a Kirke y a Esther, siempre que he pensado en unos zapatos de cristal, me han empezado a doler terriblemente los pies. hasta me he hecho imaginarias pero sangrantes heridas.
    Muy buen micro, Julia. Hasta los regalos de las hadas pueden estar envenenados.
    Un beso.

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  11. Hasta Cenicienta se hace mayor... Original y muy tierno.

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  12. Una mezcla preciosa de cuentos para despertar ternura. Creo que a todos tu protagonista nos ha llegado al corazón. Un micro genial, Julia.
    Besos

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  13. Un micro estupendo que entremezcla al personaje de Alicia con Cenicienta para crear una historia de deseos y anhelos en la mente de la protagonista, una anciana. Esas ilusiones que nunca desaparecen a pesar de los años.
    Magnífico, Julia.
    Un besazo, guapa y feliz fin de semana.

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  14. Lo onirico, siempre deja y suscritas más preguntas. Tanto la vida recorrida, y los sucesos que nos embargan , hacen que el dormir, sea casi como darle motivos a un dia. El problema ya son las pesadillas jeje Me ha gustado tu desatada imaginación. Muy ingenioso y reflexivo, porque no.

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  15. hermoso, tierno y tal vez un poco de nostalgia? gracias Julia, nadie como tu para expresarse. abrazosbuhos!

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  16. Los sueños siempre saben transformar en historias lo que más anhelamos. Un micro con dos lecturas. La primera, y más evidente, la más divertida, esa que nos muestra cómo los años nos hacen ser más prácticos que poetas. La segunda, más triste, la que nos habla de una Esther anciana que busca en sus sueños lo que la realidad ya no le permite. Un fuerte abrazo, Julia!!

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  17. Qué bueno y es que sí con los años priorizamos la comodidad y todo aquello que nos facilite la vida.
    Besos

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  18. Es lo bueno que tienen los sueños, que se puede amoldar la realidad a los deseos. Lo malo es que sólo son eso, sueños. Me ha gustado tu micro Julia. Un abrazo.

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  19. Por lo visto Esther es tan práctica que su pragmatismo no le permite ni en sueños desear unos hermosos zapatos y disfrutarlos aunque sea mientras dure el sueño...
    ¡Muy buen micro, Julia!
    Abrazotes.

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  20. Una oda a esos cuentos y fantasías de los sueños. Desde luego los zapatos de cristal serán muy incómodos. Cuánto mejor para bailar las zapatillas deportivas. Un abrazo.

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  22. Parabéns pelo blog muito bom adorei. Excelente.

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  23. Pobre Esther. Huye de sus propios sueños.
    Te dejo un abrazo, tocaya.

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  24. Un excelente micro, Julia. En tan pocas palabras podemos sentir la necesidad de que la magia y los sueños nos de lo que realmente necesitamos.
    Un abrazo

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  25. Tu relato es el claro ejemplo de "lo breve si es bueno, dos veces bueno". Esa mezcla de Alicia y Cenicienta un poco aburrida y desencantada me ha gustado mucho. Desde luego, a mí un zapato de cristal me parece hasta peligroso, por no decir incómodo jajaj
    Genial relato, como siempre!! Un besote :*

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  26. ¡Qué bonito, Julia! Bueno, y con un trasfondo algo triste, pero aún así es una historia entrañable la de esta Cenicienta. Me alegro de que prefiera algo más útil que unos zapatos de cristal :)
    Un fuerte abrazo.

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